En un movimiento estratégico para optimizar el funcionamiento interno y mejorar la atención al contribuyente, la AFIP ha iniciado una reestructuración que implica la eliminación de ocho direcciones y tres subdirecciones. Esta medida, que no generará despidos sino reasignaciones de personal, busca reducir costos de estructura y agilizar los procesos burocráticos.
Según las autoridades de la agencia, dirigida por Florencia Misrahi, la reestructuración apunta a crear una «ventanilla única» para el contribuyente, simplificando los trámites y facilitando el acceso a los servicios. Además, se espera que los cambios contribuyan a «eficienciar y reducir costos de estructura», optimizando los recursos disponibles.
Cabe destacar que la reestructuración también se enmarca en el contexto del blanqueo de capitales y la moratoria impositiva recientemente anunciados por el Gobierno. En este sentido, desde la AFIP señalaron que los cambios permitirán «mirar desde ahí el blanqueo y la moratoria», agilizando la atención a los contribuyentes interesados en regularizar su situación fiscal.



