Pablo Novak, el último habitante de Epecuén, un pueblo ubicado en el partido de Adolfo Alsina, en la provincia de Buenos Aires, falleció el lunes 22 de enero a los 93 años.

El hombre, que en 2020 había sido nombrado Embajador Cultural y Turístico de Adolfo Alsina, hubiera cumplido 94 años el jueves 25 de diciembre. Padre de 10 hijos, vivía solo en una chacra con una cocina a garrafa y energía que le llegaba a través de los paneles solares que instaló el municipio. Previamente había sufrido un ACV que le quitó el habla.

«Pablo fue velado hoy en Carhué, sus restos van a ser cremados porque pidió que las cenizas sean arrojadas allí», informó el intendente de Adolfo Alsina, Javier Andrés.

Epecuén fue fundado en 1921 y llegó a tener 1500 habitantes. El 10 de noviembre de 1985 la laguna se desbordó y el lugar fue arrasado por el agua, lo que obligó a los vecinos a abandonar la zona. «Todas las familias se fueron y de a poco me fui quedando solo», había contado Novak en una entrevista a Télam en 2015.