A un mes de los ataques a Israel, Amnistía Internacional volvió a pedir la liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes civiles, entre los que hay niños y niñas, retenidos en la Franja de Gaza ocupada por Hamás y otros grupos armados.

«El derecho internacional prohíbe la toma de rehenes y el secuestro de civiles, que son crímenes de guerra», declaró Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional. «Los rehenes deben recibir un trato humano y con arreglo al derecho internacional, no ser exhibidos en vídeos en Internet ni coaccionados para hacer declaraciones».

Según las autoridades israelíes, en Gaza permanecen retenidos al menos 240 rehenes civiles y prisioneros militares. Entre ellos hay 33 niños y niñas, personas mayores y personas extranjeras o con doble nacionalidad, así como soldados israelíes. Hamás ha liberado hasta ahora a cuatro rehenes civiles, mujeres las cuatro.

Amnistía Internacional insta a Hamás y a otros grupos armados a que traten a todas las personas cautivas, incluidos los soldados israelíes, con humanidad y de acuerdo con el derecho internacional humanitario.

«Todos los rehenes deben recibir acceso al Comité Internacional de la Cruz Roja y se les debe permitir la comunicación con sus familias», añadió Callamard. «A las personas heridas o enfermas se les debe proporcionar tratamiento médico».

La organización también pide a Hamás y a otros grupos armados que garanticen que los rehenes y otras personas cautivas están en lugares alejados de objetivos militares y que se reduce al mínimo el riesgo de que sean alcanzados por los ataques israelíes.

«En ninguna circunstancia deben ser utilizados para proteger objetivos militares de ataques», concluyó Callamard.