Este lunes se presentó un recurso de amparo ante la Justicia por la resolución que el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires implementó el 9 de junio donde se impide el uso de expresiones no binarias en el Ômbito educativo.
La madre de una alumna y una docente impulsaron la iniciativa jurĆdica por considerar que esta prohibición es discriminatoria y atenta contra la libertad de expresión y la identidad de gĆ©nero. MarĆa Celeste Fierro, madre y docente y Vanesa Gagliardi, docente de BiologĆa, referente de Educación Sexual Integral y diputada porteƱa electa por la banca rotativa del FIT Unidad presentaron un escrito de 35 pĆ”ginas donde desarrollaron los argumentos para solicitar que se deje sin efecto la normativa.
SegĆŗn el escrito, la resolución busca ārestringir nuestros derechos (y de las demĆ”s personas afectadas) a la libertad de expresión, al imponer una forma de comunicación profundamente discriminatoria hacia las personas que no se identifican con el gĆ©nero masculino ni con el femenino, personas no binarias, a travĆ©s de la āregulaciónā -que es de hecho una prohibición- del uso del lenguaje inclusivo en las escuelas de CABAā.
Incomprensión de texto
AdemĆ”s, las mujeres consideraron Ā«falazĀ» el argumento de la ministra de Educación, Soledad AcuƱa, sobre la causalidad entre uso de lenguaje inclusivo y caĆda en la comprensión de texto. āEl retroceso empezó bastante antes del mismo y por ende no mejorarĆ” porque se lo prohĆba. Al deterioro social generalizado, la superpoblación de aulas, el bajo presupuesto educativo de la Ciudad y la precarización docente se suma que, durante la pandemia, Soledad AcuƱa y su jefe Horacio RodrĆguez Larreta no garantizaron computadoras ni conectividad. AllĆ estĆ”n las causas del reflujo en la comprensión de textos. Si no se revierten esos problemas estructurales, prohibir en forma arbitraria el uso de la āeā, la āxā o la ā@ā sólo implica discriminar y cercenar derechosā, sostuvieron.
Lenguaje colectivo
En el texto ademĆ”s indicaron que āel lenguaje se construye colectivamente y no se prohĆbe unilateralmenteā. āEl uso del lenguaje inclusivo no puede ser restringido dentro de ningĆŗn Ć”mbito, pero mucho menos dentro de las instituciones educativas ya que deben ser espacios en los que se debe velar por el respeto y el cuidado de los derechos de nuestres estudiantes, garantizando el pleno ejercicio de los mismosā, cerraron.



