Después de casi veinte años de búsqueda, una pareja logró el embarazo en el Columbia University Fertility Center mediante una técnica pionera: el sistema STAR (Sperm Tracking and Recovery). El hombre padece azoospermia, una condición que impide la presencia visible de espermatozoides en el semen. Tras numerosos tratamientos fallidos en distintos países, el uso de inteligencia artificial permitió identificar apenas tres espermatozoides viables, suficientes para lograr la fecundación in vitro y un embarazo confirmado.

El sistema STAR utiliza visión computarizada y cámaras de alta velocidad para analizar millones de imágenes microscópicas de una muestra de semen en cuestión de minutos. El algoritmo, entrenado para reconocer células espermáticas entre fragmentos celulares, puede detectar hasta 40 espermatozoides en muestras donde los técnicos humanos no encuentran ninguno. Una vez localizados, los espermatozoides se aíslan en gotas microscópicas para su uso en tratamientos de fertilidad.

Ese método es menos invasivo y más preciso. Sin embargo, los especialistas advierten que es una herramienta de apoyo, no de reemplazo. “La IA no crea espermatozoides, sino que ayuda a encontrar los pocos viables que ya están ahí, pero que son casi invisibles”, explica la Dra. Aimee Eyvazzadeh.

La azoospermia y el impacto de la IA

La azoospermia afecta aproximadamente al 10% de los hombres infértiles. Es un diagnóstico inesperado ya que los pacientes suelen tener funciones sexuales normales y semen con apariencia habitual. El problema solo se detecta al microscopio, donde, en vez de espermatozoides, se observan fragmentos celulares.

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