Hace más de 60 años el oftalmólogo italiano Benedetto Strampelli, aplica con éxito tejido de los dientes en los pacientes que no pueden ver. Ahora, el doctor Greg Moloney, del Hospital Mount Saint Joseph de Vancouver, lidera la primera clínica canadiense dedicada exclusivamente a este tratamiento.
La técnica está dirigida a personas con ceguera causada por daños en la córnea, pero con retina y nervio óptico intactos. Se extrae un colmillo del propio paciente, se talla en forma rectangular y se le inserta una lente de plástico. Luego, esta estructura se implanta temporalmente en la mejilla del paciente para que desarrolle tejido y vasos sanguíneos. Posteriormente, se inserta en el ojo para reemplazar la córnea dañada.
A pesar de su efectividad, la operación presenta riesgos, como infecciones que podrían comprometer la visión. Además, el ojo operado luce diferente a uno natural y el campo de visión es más estrecho.
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