El uso de pirotecnia es una de las costumbres más popularizadas durante la época de fiestas. Sin embargo, esta práctica tiene amplias consecuencias sobre las personas, los animales y el ambiente. Hoy te damos seis razones para no utilizar fuegos artificiales.

Lesiones y quemaduras

Manipular dispositivos pirotécnicos tiene sus riesgos: al contener pólvora pueden provocar quemaduras, lesiones y mutilaciones.

Incendios

El uso de pirotecnia puede aumentar en un 30% el riesgo de incendios cuando no se emplean con precaución, lejos de materiales inflamables y en espacios abiertos.

Ilegalidad

En algunos lugares esta práctica es ilegal y se aplican multas tanto a quienes utilizan fuegos artificiales como a quienes los venden.

Contaminación ambiental

Su composición tiene productos tóxicos que liberan gases contaminantes como el monóxido de carbono. Además, generan partículas que afectan la calidad del aire y su disipación puede tardar entre dos y tres días.

Mascotas

El sonido generado por la pirotecnia provoca estrés, desorientación y lesiones en animales domésticos y silvestres. El daño auditivo, los temblores, el aturdimiento y el medio puede llevarlos a buscar huir de la situación, lo que aumenta su vulnerabilidad.

Autismo, mayores y trastorno por estrés post-traumático

Las personas que se encuentran dentro del espectro autista tienen una hipersensibilidad a los estímulos sonoros, lo que provoca un nivel elevado de estrés, ansiedad, tensión y puede culminar en una crisis. Los adultos mayores pueden padecer la exposición a sonidos fuertes, al igual que aquellas personas con TEPT (Trastorno por estrés post-traumático).