Las entidades que nuclean a las empresas de medicina prepaga (CIMARA, ADEMP y CEMPRA) salieron al cruce de las críticas del ministro de Economía, Luis Caputo, quien las acusó de «declararle la guerra a la clase media» con los últimos aumentos de las cuotas.
A través de un comunicado, las cámaras aseguraron que «las empresas de medicina prepaga no son formadoras de precios» y denunciaron un «desfinanciamiento» del sector que se viene arrastrando desde hace años.
«Entendemos que la situación es de extrema gravedad», señalaron, y por eso solicitaron una audiencia con el Gobierno para «acercarle toda la información con la que se cuenta y que explica -entre otras situaciones- el desfinanciamiento al que fue sometido el sector durante años».
Las entidades afirmaron que «valoran a los argentinos que han optado por este sistema» y que su «pretensión es hacer todo lo posible para que continúen haciéndolo». Sin embargo, aclararon que «el impacto de la inflación del país cruza transversalmente todos nuestros costos, de la misma forma que impacta sobre cada familia argentina”.
«Estamos seguros de que con un diálogo responsable y transparente se podrá llegar a acuerdos que contemplen la necesidad de todos los actores. El sector está dispuesto a acompañar -dentro de las reales posibilidades- los esfuerzos del gobierno por resolver los problemas de fondo de nuestro país», finalizaron.



