En una carta dirigida al presidente Javier Milei, Armando Guibert formalizó su renuncia al cargo de Secretario de Transformación del Estado y Función Pública, generando una sacudida en el Gobierno.

Aunque el oficialismo atribuye la dimisión a «razones personales», se reconoce que el reciente escándalo por el incremento del 48% en los salarios del presidente y sus ministros influyó en la decisión. Guibert, quien participó en la negociación salarial en representación del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, fue vinculado al proceso que llevó a dichos aumentos.

Fuentes gubernamentales indicaron que la renuncia de Guibert se debió a un «orgullo profesional» y que continuará apoyando al Gobierno en otra posición, mientras se le reconoce su labor y contribución en diversos aspectos.

Armando Guibert, exfuncionario de Carlos Menem y con 75 años de edad, es ingeniero industrial y mantenía una estrecha relación con Federico Sturzenegger, responsable de la Unidad Transitoria para la Desregulación de la Economía.

En su carta de renuncia, Guibert no mencionó el escándalo salarial, limitándose a expresar su renuncia por «motivos estrictamente personales» y agradecer la oportunidad de servir a la Patria desde su cargo. Su dimisión se produce apenas tres meses después de haber asumido su posición, y tras ser nombrado también como uno de los directores del Banco Nación, de manera honorífica, en febrero.