El presidente Javier Milei designó al jefe de Gabinete, Nicolás Posse, como responsable de «administrar y controlar» los medios de comunicación estatales, incluyendo Télam y Radio Televisión Argentina (RTA). Esta decisión se produce en un contexto de debate sobre la posible privatización de estas empresas a través de la Ley Ómnibus.
La medida, que se oficializó mediante un decreto, le otorga a Posse la capacidad de «intervenir en la definición de la estrategia de comunicación y de contenidos» del Estado. Esto significa que tendrá un rol fundamental en el futuro de los medios públicos, que se encuentran en una situación financiera delicada



