El bloque oficialista alcanzó las 40 firmas que le permitieron imponer el dictamen de mayoría sobre la Ley de Alquileres frente a las 39 de la oposición en las comisiones de Legislación General y Presupuesto. Ahora la cuestión pasará al recinto durante la sesión que podría tener lugar el próximo 30 de junio.

Las diferencias principales entre el oficialismo y la oposición se centran en la duración de los contratos y la actualización. El Frente de Todos busca mantener los tres años de contrato y una actualización anual a partir del índice entre inflación y aumento de salarios. Por su parte, los bloques opositores buscan volver a los dos años de contrato y a los ajustes semestrales acordados por las partes.

Si bien desde el Frente de Todos reconoce que la ley 27.551 del 2020 no pudo responder a las demandas, aseguraron que ningún marco normativo puede ser efectivo en un contexto de escalada inflacionaria que genera incertidumbre en los propietarios y pérdida de referencia de los valores de mercado.

Opiniones cruzadas

«Me llama la atención que los opositores buscan echar por tierra y hayan decidido soslayar los derechos de los inquilinos que a lo largo de las audiencias no han planteado retornar a un plazo de dos años y que no tengan ninguna regulación», sostuvo el diputado del Frente de Todos, Lucas Godoy y destacó: «Es incomprensible y no está comprobado que el aumento de los precios sea un producto de la ley».

«Estamos expresando una visión del mercado de alquileres en este dictamen, y es que la intervención del Estado no debe darse a través de la regulación de los precios sino a través de los incentivos para incrementar la oferta porque es un derecho humano el acceso de la vivienda», dijo, por su parte, el diputado de Evolución Radical Alejandro Cacace.