La noche del sábado 24 de mayo quedó grabada en la memoria de todos los asistentes al Nuevo Estadio Atenas de Córdoba. Desde temprano, el ambiente vibraba con la expectativa de un regreso esperado por muchos. Cuando las luces finalmente se apagaron y las primeras notas sonaron, quedó claro que sería una velada cargada de emociones y buena música. La banda platense Estelares retornaba a la Córdoba en un escenario que parecía pequeño para la gran cantidad de público que llenó cada rincón del estadio, que superó las 5 mil almas que cantaron, saltaron y celebraron junto a sus ídolos.

La noche contó con la participación de Lobel, quien fue el encargado de telonear a Estelares. Su performance fue una grata sorpresa para todos, especialmente cuando interpretó Lo que me hacía bien. La respuesta del público fue inmediata y entusiasta: cantaron de principio a fin esa canción que se convirtió en otro de los puntos altos del evento. La presencia de Lobel enriqueció aún más la velada, al aportar un toque íntimo y personal que complementó de forma perfecta la intensidad del espectáculo principal.

Fotografía: Ale Andreis

El show se inició pasadas las 21:30 hs., con una energía que creció a medida que avanzaba la noche. Desde los primeros acordes, la multitud respondió con entusiasmo, coreó cada canción, acompañó con palmas y vibró con cada cambio rítmico. Entre los temas que levantaron al estadio, destacó la intensidad de clásicos como Un día perfecto, Ella dijo y El corazón sobre todo, que encendieron a los presentes y sellaron la química especial entre la banda y su público. La conexión en ese momento fue palpable y la música fluyó como un lazo que unía a todos en una sola canción.

Uno de los momentos más emblemáticos de la noche fue la presentación en vivo de Las Arañas, la nueva canción que formará parte del próximo álbum de Estelares. Con un toque de nerviosismo pero también de orgullo, la banda interpretó la canción ante un estadio en silencio expectante. Al concluir, Manu Moretti dirigió unas palabras emocionadas: “Gracias por salvarnos y traernos de vuelta”. Aquella declaración resumió el espíritu del reencuentro, y entre lágrimas y aplausos, los fanáticos celebraron el regreso de la banda, al sentir que formaban parte de algo mucho más grande que un simple show.

Al cierre de la noche, el estadio aún vibraba por la energía que quedó en el aire. La emoción y gratitud se reflejaban en cada rostro y en cada lágrima que algunos fanáticos no pudieron contener. La vuelta de Estelares a Córdoba no solo fue un concierto más, sino un acto de reencuentro, de esperanza y de amor por la música.

Fotografía: Ale Andreis

+ GAMBA: Peces Raros encendió Córdoba: una noche artificial en la Plaza de la Música