El Foro Económico Mundial (WEF) presentó su informe «El futuro del empleo 2025», el cual proyecta que para el 2030, habrá un saldo positivo de 78 millones de empleos nuevos a nivel global, aunque advierte que esta creación no siempre beneficiará directamente a quienes pierdan sus puestos.

Entre los sectores de mayor crecimiento destacan la tecnología, con especialistas en IA, ciberseguridad y diseño digital; la sostenibilidad, con ingenieros en energías renovables y protección ambiental; y la salud, impulsada por el envejecimiento poblacional. 

En contraste, actividades administrativas y tareas repetitivas en manufactura continúan en declive debido a la automatización. Además, se señala que el 39 % de las habilidades actuales serán obsoletas en cinco años. 

El informe también anticipa una convergencia disruptiva entre la IA, la biotecnología y los sensores avanzados, bautizada como «Inteligencia Viva». Este avance podría revolucionar industrias y mercados enteros. 

Además, subrayan la importancia del reskilling y el upskilling como herramientas clave para afrontar este cambio. El reskilling y el upskilling son procesos de formación profesional que buscan mejorar las habilidades de los empleados. La diferencia entre ambos es el objetivo de la formación: 

-Reskilling: Es el proceso de capacitar a los empleados para asumir nuevas tareas y responsabilidades. 

Upskilling: Es el proceso de perfeccionar y ampliar las competencias de los empleados para que puedan desempeñarse de manera más eficiente en su puesto actual.

+ INFO: Una argentina recibirá el más alto honor de los Estados Unidos para científicos jóvenes

+ INFO: Finlandia enseña a los alumnos a detectar noticias falsas